Nº 11, noviembre, 2019

Nuevos desafíos a regulaciones antitabaco

·         País experimenta reducción sostenida de fumadores

·         Muertes por tabaquismo se reducen a la mitad

·         En la mira etiquetado genérico para fortalecer prevención

William Mora M.
wmora@conicit.go.cr

Según el personal experto del IAFA, antes de que se publicara la ley, en marzo del 2012, se estimaba que en Costa Rica morían diariamente un promedio de 10 personas por enfermedades asociadas al tabaquismo; en el 2019, según los datos de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) ese número se redujo a 5, para un estimado anual de 1800 muertes.

Los beneficios de la ley antitabaco no solo se verifican en el plano de salud individual, sino también en la economía de recursos para la atención de enfermedades asociadas al tabaquismo.

La Dra. Azálea Espinoza Aguirre, epidemióloga del Ministerio de Salud Pública, en una publicación reciente de la Revista de la Organización Panamericana de la Salud (OPS,43, mayo, 2019), denominada "Consumo de tabaco en adultos y cumplimiento de la legislación antitabaco en Costa Rica en 2015", proyectó que el costo anual directo por atender las enfermedades derivadas del fumado superaba los 129 mil millones de colones, una cifra equivalente a 0,47% del Producto Interno Bruto (PIB).

En el 2015, se registraron más de 1700 muertes por consumo de tabaco y cerca de 14 mil casos de enfermedad, la mitad de los cuales correspondieron a infartos y otros males cardiovasculares. Para ese año, hubo más de 5 mil nuevos casos de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), 500 personas con accidentes cerebrovasculares y 756 nuevos casos de cáncer.

Un antes y un después

Una de las promotoras más entusiasta de la ley N°9028 es la Licda. Teresita Arrieta Araya, Trabajadora Social y funcionaria del IAFA, además de fundadora y actual presidenta de la Red Nacional Antitabaco (RENATA). 

Para los expertos todavía es pronto para constatar el impacto en la reducción de los costos de atención en el sistema sanitario nacional causados por el tabaquismo. Ya se empieza a valorar los beneficios de la ley en la disminución de los ingresos por infarto al miocardio en los servicios de emergencia hospitalarios. Es de esperar que las enfermedades crónicas provocadas por el fumado se mantengan en el tiempo.

Economía familiar

Una publicación del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, NIC por sus siglas en inglés, indica que la carga económica del uso del tabaco tiene consecuencias negativas en los países de medio y bajo ingreso, dado que un 80 % de los fumadores viven en estas naciones.

A escala global, se estima en 1100 millones la población de 15 años o más de fumadores; 226 millones de los cuales viven en la pobreza. Para el año 2030, el NIC calcula que cerca de 8 millones de personas morirán al año por los efectos del fumado, un millón de ellos en América Latina.

¿Cuánto representa en la economía del país, la atención de las enfermedades asociadas al consumo de tabaco?

El artículo de la Dra. Azálea Espinoza documenta que en el 2015 se estimó que el gasto medio mensual de un fumador en la compra de cigarrillos manufacturados fue de ¢19.370, más de ¢230 mil al año.

Además de las regulaciones para el fumado en sitios públicos, se considera que las restricciones en la publicidad y el patrocinio de productos del tabaco, así como el aumento del precio, han contribuido decididamente a bajar el consumo. Otro aspecto que se suma a estos resultados es la presencia de advertencias sanitarias impresas, en las dos caras principales de los paquetes de cigarrillos.

Como lo expresa la Licda. Yorleny Ramírez, psicóloga y jefe del Departamento de Investigación del IAFA, la persistencia de los llamados "fumadores duros" está directamente asociada a una dependencia neuroquímica, que a su vez conlleva una dependencia psicosocial.

A estos fumadores no se les convence con campañas como "deje y gane" o con programas de capacitación en la empresas e instituciones; para ellos se requieren nuevas estrategias, añade.

Los especialistas del IAFA sí ven como efectivas para la población consumidora sus clínicas de cesación de tabaco, las de la CCSS o bien la atención individualizada. Existe una amplia oferta en todo el país con un enfoque multidisciplinario para los que requieran del servicio. Sin embargo, el apoyo de la familia y la comunidad contribuye a alcanzar el éxito.

Según los datos de la CCSS, provenientes de la encuesta de "Factores de Riesgo Cardiovascular", en el 2018 habían más de 387 mil ticos fumadores.

Etiquetado neutro

Una comisión del Ministerio de Salud Pública y del IAFA valora incluir desde el Ejecutivo, por la vía legislativa, una serie de regulaciones tendientes a lograr el "etiquetado genérico," como lo recomiendan las Directrices emitidas de las Conferencias de las Partes del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT).

Con las nuevas restricciones propuestas, se pasaría de un 50% a un 80% el espacio cubierto por la advertencia sanitaria y el pictograma alusivo a los daños producidos por el fumado; el 20% restante del empaquetado sería coloreado con tonos "sucios" similares a beige, verde musgo o gris. La tipografía de la marca sería estandarizada y se eliminarían los logotipos. Apenas permanecería el nombre de la marca.

¿Por qué esto? Según estudios internacionales en países como Australia, primer país en poner en práctica el empaquetado neutro en el 2012, este tipo de cambios trajo consigo la caída en la prevalencia de consumo hasta en medio punto porcentual.

RENATA respalda esta iniciativa como una forma de suprimir toda la publicidad que emplea la industria tabacalera a través de las cajetillas de cigarros, acorde con la prohibición que rige en Costa Rica. Los colores, los logotipos en los empaques siguen siendo un estímulo para "enganchar" a nuevos fumadores en vista de su posicionamiento subliminal.

Otros ajustes

Aunque Renata considera que Costa Rica tiene una ley integral, ejemplo mundial, urgen ciertos ajustes como eliminar en el Artículo 5 de la ley, la excepción referente a que las personas puedan fumar a 5 metros de distancia de la "unidad productiva".

Según Teresita Arrieta esa excepción surgió por la presión de los hoteleros, por un lado, y de los empresarios de las zonas francas por otro, quienes buscaban habilitar zonas de fumado en espacios internos, cercanos a los establecimientos de trabajo.

Desde el 30 de agosto último, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), de Estados Unidos, lanzó una advertencia sanitaria sobre los vaporizadores o cigarrillos electrónicos y pidió a la población descontinuar el uso de este tipo de dispositivos dado que conlleva principalmente una grave enfermedad en el pulmón y riesgo de muerte.

En Costa Rica, el Ministerio de Salud Pública ha emitido una alerta sanitaria y estudia medidas para regular el uso de estos vaporizadores.

Los "JUUL", muy populares entre los jóvenes, son cigarrillos electrónicos, pequeños y estilizados (su cargador parece una memoria USB), recargables en la computadora y fáciles de esconder para evadir los controles. Estos dispositivos contienen aceites de nicotina, y saborizantes dulces similares al mango, menta, frutas y otros químicos que incitan a consumirlos.

 

 

Fumadora por 16 años

·         Orgullosa activista antitabaco

William Mora M.
wmora@conicit.go.cr

Fumaba en mi casa cuando mamá salía, abría las ventanas y luego abanicaba la puerta en el segundo piso de mi casa para disipar el humo.

Doña Teresita Arrieta es franca en revivir sus recuerdos: Dejé de fumar hace 29 años cuando supe que estaba embarazada de dos meses, de mi hija; lo hice por ella.

Desde entonces ha tenido muy claro que nunca volverá a fumar y,  aunque en los próximos días se acogerá a su pensión, piensa seguir como activista en el tema del control de tabaco.