Nº 8, agosto, 2018

Living labs:

El derecho a una ciudad plena

·         Un llamado a los ciudadanos para regenerar las urbes

William Mora M.
wmora@conicit.go.cr

Se trata de un modelo de innovación social denominado "Living labs," sustentado en la Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad (2005), que insta a los ciudadanos al usufructo equitativo, la sustentabilidad de las prácticas económicas, al convivio bajo los principios de la equidad y de justicia social.

Estos postulados orientan la tesis de maestría del arquitecto Ariel Hidalgo Solano, un investigador costarricense, becario del Programa de Innovación y Capital Humano para la Competitividad (PINN) del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), quien actualmente realiza sus estudios en el modelo de los "living labs" en la Universidad de Barcelona, España.

Participación ciudadana

El "derecho a la ciudad" es más que una expresión de la individualidad; como lo explica el Arq. Hidalgo, la gobernanza de las ciudades deben apoyarse en el empoderamiento de sus habitantes quienes pueden intervenir en la definición de los presupuestos y los proyectos prioritarios de desarrollo.

Hoy se cuenta con las tecnologías de la información y la comunicación (TIC´s) que hacen posible el intercambio de información entre los gobiernos nacionales, provinciales y locales con sus ciudadanos.

Bajo esta visión resulta factible encaminar procesos de "innovación abierta" e "innovación centrada en el usuario" en donde las personas se vuelven el centro de la experimentación social, dándoles participación en la generación y puesta en marcha de ideas. De esta forma, hay múltiples actores que co-crean inspirados en la inter y multidisciplinariedad.

Como lo expone el Arq. Hidalgo, se pone en práctica el modelo de la "Cuádruple Hélice" con la construcción de conocimiento y tecnologías apoyado en el aporte del gobierno, la universidad, la empresa y el ciudadano.

Experimentar en la cotidianidad

Así, los "living labs" operativamente se concretan en la creación de redes de ciudadanos capaces de generar conocimientos a partir de sus experiencias. Entonces, se propician cambios disruptivos en la manera de diseñar y planificar las ciudades.

La génesis de los "living labs" se identifica en el modelo de desarrollo cooperativo de Escandinavia, que involucró a los usuarios en los proyectos de investigación sobre sistemas de información y telecomunicaciones en las actividades cotidianas.

Luego, en la década de los años 80, en Norteamérica surge el movimiento de diseño participativo inspirado por la llegada de las computadoras personales de escritorio. Bajo un concepto de diseño centrado en el usuario se garantiza el éxito de los dispositivos de hardware y software.

No es de extrañar que en la actualidad se realice experimentación social por medio de laboratorios "vivientes" para observar y analizar información producto de las actividades de los individuos.

En esencia esta metodología de estudio de la realidad es una herramienta que fomenta la búsqueda de soluciones a los problemas del día a día en el entorno urbano.

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Arquitecto enfocado en el desarrollo urbano

·         Ecosistema de emprendimiento para soluciones sociales.

William Mora. M.
wmora@conicit.go.cr

William Mora (WM): ¿Es posible cambiar el concepto de "ciudad" en los entornos urbanos del mundo en desarrollo, dominados por la pobreza, los desastres ambientales, drogadicción y el consumismo voraz?

Ariel Hidalgo Solano (AHS): En la teoría del urbanismo se ha estudiado acerca de los diferentes conceptos y enfoques de ciudad: ciudad lineal, cuidad jardín, ciudad sostenible, ciudad creativa, ciudad inteligente y en todos los anteriores es difícil no relacionar el concepto de ciudad a la actividad humana que la genera o sustenta, colocando con esto, al ciudadano como elemento central de los estudios urbanos, sus derechos y deberes.

Lo anterior me hace pensar, que sí es posible cambiar la percepción de los ciudadanos respecto al concepto de ciudad, debido a que ya ha sucedido en otras latitudes. Con respecto a la regeneración urbana, a nivel de nuestro país, cada vez más se ven iniciativas relativas a mejorar la convivencia en los espacios colectivos, por medio de la trasformación urbana. Como ejemplo puedo mencionar el proyecto "Cueva de la Luz" ubicado en la Carpio; este proyecto fomenta la participación ciudadana en barrios marginados.

WM: ¿Cómo hacemos para que las teorías urbanísticas propuestas sean el credo de los políticos y los planificadores del desarrollo?

AHS: Costa Rica vive una época de desigualdad social, donde el desempeño de la estructura productiva actual no genera los empleos requeridos, ni en volumen ni en calidad, lo que a su vez fomenta la pobreza y la vulnerabilidad.  Por esto, proyectos de regeneración urbana como el "T24 Ciudad Tecnológica," planteado para la ciudad de San José, tomando como ejemplo el Distrito Tecnológico 22@, en Barcelona, (área de estudio de mi investigación), podría servir como referente a la hora de que dichas iniciativas "experimentales", generen confianza en la población y sirvan de dínamo en la promoción de proyectos socioeconómicos.

WM: La ciudad ya no es un espacio de convivencia; es un espacio de caos y violencia, solo como ejemplo: en Costa Rica ocurrieron 579 homicidios en el 2017, 50 por ciento de ellos como ajuste de cuentas; un 25 por ciento vinculados al narcotráfico.  ¿Cómo aplicar los conceptos del "derecho a la ciudad" y el "living labs" para cambiar esta realidad?

AHS: El "derecho a la ciudad" se puede propiciar por medio de la participación de los ciudadanos, diseñando en conjunto soluciones que fomenten la regeneración urbana de espacios olvidados o que carecen de un entorno apropiado para el bienestar del ciudadano, espacios que propician la violencia, la inseguridad o el narcotráfico.

Este tipo de iniciativas (Living Labs) podrían servir a modo de instrumento de formación (gestándose desde la academia), con la finalidad de compartir el aprendizaje basado en procesos participativos multidisciplinarios, formando redes de comunicación, que maximicen la colaboración de todos los actores implicados en la búsqueda de soluciones a problemas actuales.

WM: ¿Qué papel deberían jugar los alcaldes que gobiernan las ciudades grandes y pequeñas en Costa Rica? Por ejemplo, en el 2014 según la Contraloría General de la República, 56 municipalidades ejecutaron menos del 70 por ciento del presupuesto asignado.

AHS: Deberían de jugar un papel activo en la gestión eficiente del territorio, brindando a la vez más apoyo a la participación ciudadana; se podría fomentar el desarrollo socio-económico fortaleciendo la asignación de recursos con la intervención de los ciudadanos; otorgando partidas específicas a proyectos de infraestructura comunal, que ayuden a regenerar el espacio público. El empoderamiento de las comunidades resultará en la atención de demandas de bienes y servicios necesarios para la buena convivencia y uso del espacio público.

WM: ¿Cómo las ciudades emplean las TIC´s para lograr la participación ciudadana más allá de publicar información en los sitios web?

AHS: Hay aplicaciones web para que la ciudadanía genere incidencias o alertas por desastres naturales, residuos en calles, carreteras en mal estado, seguridad ciudadana, lo anterior para informar a las autoridades correspondientes, para que realicen las medidas respectivas para buscar soluciones. Otros ejemplos son los sensores conectados a centros de mando ayudados por la internet de las cosas, (IoT), que proporcionan datos que analizados y sistematizados generan indicadores que ayudan a la toma de decisiones, y vuelven eficientes los diferentes procesos llevados a cabo en la ciudad.

WM: ¿Qué responsabilidad le atañe al sistema educativo en la promoción de los conceptos del "derecho a la ciudad"?

AHS: El sistema educativo debería ejercer un papel más activo y crítico a la hora de educar a los ciudadanos en cuanto a conocer sus deberes y derechos cívicos; con la finalidad de que participen dentro de la sociedad a través de un colectivo, para propiciar un sentido de pertenencia.

Por otra parte, actividades como el "Trabajo Comunal Universitario, TCU" y las "Prácticas Profesionales" podrían ser buenas herramientas de inserción laboral estudiantil. De la mano de capacitaciones relativas a la gestión de competencias, emprendimiento, desarrollo de la creatividad, innovación y digitalización, se abren puertas para fomentar la creación de PYMES y el autoempleo, reduciéndose con esto la desigualdad social y la vulnerabilidad.

WM: ¿Qué piensa del sistema científico y tecnológico de Costa Rica?

AHS: El ecosistema científico, tecnológico y de innovación (CTI) debería tener mayor vinculación con los demás actores que forman parte de la red formada por incubadoras, centros de investigación, universidades, colegios técnicos, centros cívicos, empresa privada y municipalidades. El propósito es compartir y transferir el conocimiento en las diferentes redes e incorporar a la ciencia, tecnología e innovación como ejes primordiales para pasar de una economía de eficiencia a una basada en la innovación. 

Por tanto, las políticas públicas innovadoras tienen que ofrecer soluciones creativas a las necesidades sociales. Por esto, el sistema científico tecnológico del país tiene pendiente resolver asuntos prioritarios como:

·         Garantizar la inversión y el financiamiento necesario para que la I+D se materialice en productos y servicios.

·         Generar mecanismos que aseguren el aumento de investigadores con grado de doctor.

·         Incentivar la publicación de artículos científicos.

·         Incrementar el número de patentes registradas.

·         Brindar subvenciones a las "spin off" de nueva creación.

·         Fomentar la compra pública innovadora en las diferentes instituciones del Estado.

·         Gestionar la creación de Living Labs como herramienta de gestión de proyectos de innovación.