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La “bacteriosis del palmito”
constituye un problema fitosanitario grave que sufren las plantaciones del
pejibaye del sector norte del país y en otras regiones del continente, que se
extienden desde Nicaragua hasta Bolivia. En Costa Rica, las pérdidas por
dicha enfermedad se estiman, en algunas plantaciones, hasta en un 50 por
ciento de la producción.
El estudio logró determinar la
existencia de los agentes patógenos causales de la enfermedad: la bacteria (Erwinia sp)
asociadas al hongo del género Fusarium sp. Así también, dos portadores o vectores de
la enfermedad: el agua de lluvia en sentido vertical, al correr sobre
sectores enfermos de la hojas superiores y caer sobre las inferiores, y el
“picudo” (Metamasius hemipterus),
una especie de abejoncillo que recibe ese nombre debido a la longitud de su
rostro formando un pico curvo.
“El problema básico de la
enfermedad, reside en el vector de la enfermedad y si lo identificamos y lo controlamos
y además, le damos un manejo agronómico especial a la plantación, para que el
ambiente no sea el adecuado para la enfermedad, el combate de la enfermedad
queda resuelto”, apuntó Mora.
El estudio denominado “Manejo
integrado de la bacteriosis del palmito” tiene un
enfoque “ecológico” en el sentido de que se busca evitar el uso de
agroquímicos para su control al máximo. Se trata de una investigación
financiada con el Fondo de Riesgo para la Investigación FORINVES,
administrado por el CONICIT.
Como parte del trabajo de
difusión, los investigadores transfirieron esta tecnología a productores de
palmito, mediante días de campo y capacitación con base en una guía (folleto)
sobre el método de control de la enfermedad
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