|
La
presencia de estas innovaciones en empresas medianas y pequeñas en Costa Rica reveló que
éstas realizan en mayor medida innovaciones incrementales, es decir aquellas
que, paso a paso, mejoran el producto, el proceso productivo y su
organización.
Ruiz
detalló que una buena parte de esas innovaciones incrementales recae sobre la
fuerza de trabajo; esto quiere decir que las capacidades y competencias en la
fuerza de trabajo son claves para los procesos de innovación de los países en
desarrollo.
Por
otra parte, en otro estudio realizado por los investigadores, se consultó a
las empresas transnacionales por qué invirtieron en Costa Rica, estas
respondieron que la capacidad de aprender de los ticos es un factor clave y
además tienden a aprender cada vez más rápido.
“Esto
es clave, porque si los empresarios llegan con procesos productivos que requieren
capacitar a la gente, no disponen ni de tiempo ni de recursos ilimitados para
realizar esa capacitación, por tal razón se requiere personal que mediante
una pequeña capacitación adquiera competencias y en poco tiempo sea parte
activa del proceso productivo”, explicó Ruiz.
Dichas
capacidades de aprendizaje y competencias de la fuerza de trabajo no han sido
obra de la casualidad, obedecen a toda una intencionalidad de invertir en las
capacidades de las personas. “Si contamos con una fuerza laboral con
competencias y con la capacidad de aprender y de participar activamente de
los procesos productivos, es una población que, aunque sea de forma
incremental, genera nuevas ideas para mejorar el producto, los procesos y
organización”, acotó Ruiz.
Ante
este panorama, se dice que los procesos de innovación son inclusivos, ya que
independientemente del nivel de calificación formal de las personas, tomando
en cuenta sus competencias y capacidades, forma parte activa de las
actividades de innovación de las empresas. “Es aquí donde surgen procesos de
innovación sobresalientes dentro de empresas de diferentes sectores
productivos; ya que los trabajadores independientemente del nivel de
escolaridad, a partir de sus competencias y su experiencia aportan ideas y nuevo
conocimiento que se revierte en innovaciones efectivas”, subrayó Ruiz.
No
obstante, dos elementos son claves en este proceso, uno de ellos tiene que
ver con el nivel de compromiso de los trabajadores con la empresa, lo cual
está en estrecha relación con el cumplimiento de condiciones mínimas y espacios
de participación; y el otro, tiene que ver con las capacidades y competencias
creadas en un nivel intermedio y las creadas en mayor grado de especificidad,
resultado de la inversión de las propias empresas.
|