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Boletín N˚ 86 – Setiembre 2009

 

Biotecnología aumenta rendimiento y rentabilidad agropecuaria en las Américas

  • Diez países de América Latina producen cultivos biotecnológicos

 

Carolina Ruíz, Información Pública del IICA

Informacion.publica@iica.int

 

Producir con menos tierra y menos costos económicos y ambientales es la promesa que las nuevas agrobiotecnologías están logrando cumplir, luego de 13 años de ser aplicadas en diferentes países del mundo. Así lo afirmó en Costa Rica el Presidente del Consejo de Administración del Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas (ISAAA), Clive James.

 

El experto mundial participó este 9 de setiembre en el Foro "El Panorama Mundial de los Cultivos Biotecnológicos/Genéticamente Modificados y sus Perspectivas Futuras", organizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

 

Una investigación del ISAAA, dijo James, reveló que el beneficio económico obtenido por la agrobiotecnología entre 1996 y 2007 suma US$44 mil millones. De este monto, el 44% fue generado por los incrementos de rendimiento y el 56% por la reducción de costes de producción.

 

De acuerdo con James, la agrobiotecnología permite producir más cantidad de alimentos en menos tierra. Así, se protege el suelo y el agua y se ahorran costos ambientales al reducir la cantidad de pesticidas aplicados.

 

Aunque reconoce que no es una panacea, considera que en un contexto de más demanda de alimentos, menos tierra para cultivarlos e incertidumbre ante las repercusiones del cambio climático, la agrobiotecnología puede ser una respuesta a estos desafíos.

 

Por su parte, Enrique Alarcón, Director del área de Tecnología e Innovación del IICA, quien inauguró el Foro, aseguró que  "la agrobiotecnología puede impactar positivamente la producción agropecuaria, su rendimiento, el aprovechamiento de la riqueza genética y, en general, la prosperidad rural".

 

Para ambos, la biotecnología es una contribución a la reducción del hambre, pero no “la” solución.  Alarcón insistió en que la biotecnología es una tecnología importante pero no la única.

 

En cifras

 

Al 2008, sumaron 25 los países que decidieron adoptar los cultivos biotecnológicos, 10 de ellos en el continente americano: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Estados Unidos de América, Honduras, México, Paraguay y Uruguay. De acuerdo con James, al 2015 serán 40 los países que apliquen la agrobitecnología en todo el mundo.

 

En hectáreas, el área global de cultivos biotecnológicos a nivel mundial en el 2008 fue de 125 millones de hectáreas, 10,7 millones de hectáreas más que en el 2007, lo que representa un incremento de 9,4%. Para el 2015, se estima que el área mundial cultivada con productos biotecnológicos alcanzará los 200 millones de hectáreas.

James informó que en el 2008, el número de agricultores biotecnológicos aumentó en 1,3 millones hasta alcanzar la cifra de 13,3 millones, el 90% de los cuales (12,3 millones) son agricultores pequeños y pobres de países en desarrollo. James estima que en el 2015 serán más de 20 millones de agricultores biotecnológicos en todo el mundo.

 

Tareas pendientes

 

Para  James, uno de los principales desafíos que enfrenta la actividad agrobiotecnológica es contar con sistemas normativos responsables, eficientes y adecuados sobre este tema en los países, particularmente  en aquellos en desarrollo.

 

En su opinión, los desafíos mundiales que enfrenta el sector agropecuario están haciendo crecer la voluntad política en torno a los cultivos biotecnológicos y "conforme más difíciles se vuelvan los retos, más se incrementará esta voluntad".

 

Similar criterio manifestó Alarcón, al señalar que, aunque América Latina tiene capacidad instalada en investigación, se requiere aumentar la intensidad de inversiones en este tema e incorporarlo más efectivamente en las políticas de Estado y en las políticas regionales. También considera necesario involucrar mucho más al sector privado de la región en el desarrollo de agrobiotecnologías.

 

James destacó, además, la importancia de motivar la cooperación sur-sur. Dijo que son cinco los países líderes en el tema de cultivos biotecnológicos: China, India, Brasil, Argentina y Sudáfrica. "Ellos son los países del sur que pueden liderar este tipo de cooperación", afirmó.

 

En su opinión, otra tarea pendiente es generar, recopilar y compartir información científica y verificable que sea útil para la toma de decisiones en los países.

 

Al respecto, Bryan Muñoz, especialista en biotecnología y bioseguridad del IICA, señaló que mediante este tipo de actividades, el Programa en Biotecnología y Bioseguridad del Instituto promueve la discusión y articula esfuerzos para proveer información y promover el diálogo entre sus 34 Estados Miembros.

 

Para más información comunicarse con Ramón Lastra, IICA (Ramon.lastra@iica.int)

 

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