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Para
el presidente ejecutivo de Recope, ambas instituciones se beneficiarán de
dicha experiencia. “Recope aprovechará el caudal de conocimiento de la UCR y esta casa de enseñanza
podrá aprender de nuestra experiencia en la industria petrolera”, aseguró
Desanti.
Los
dos primeros proyectos para la búsqueda de alternativas a los combustibles
fósiles ya están en marcha.
El
primero de ellos es el cultivo de microalgas marinas, que desarrolla desde
hace tres años el Centro de Investigaciones en Ciencias del Mar y Limnología
(Cimar) de la UCR.
Su
director, Dr. Álvaro Morales Ramírez, manifestó que se trabaja en el
laboratorio en la obtención de compuestos que tengan potencial para la fabricación
de biocombustibles.
“El
paso en el que estamos es puramente experimental. Estamos trabajando en la
modificación de las condiciones de luz y de nutrientes, analizando la
reproducción, el metabolismo y el crecimiento de las microalgas”, explicó
Morales.
A
su juicio, el acuerdo de cooperación permitirá el desarrollo de un proyecto a
partir del cual el Cimar podrá recomendar a Recope cuáles especies o cepas
son las más adecuadas para una producción de biocombustibles a escala
comercial.
En
el segundo proyecto está involucrada la Estación
Experimental Agrícola Fabio
Baudrit Moreno de la
UCR y consiste en el cultivo e investigación de la
jatrofa, una planta nativa de Mesoamérica que se distingue por su alta producción
de aceite. Mediante procesos químicos, este puede ser utilizado como insumo
para el biodiesel.
El
director de dicho centro de investigación, M.Sc. Eric Mora Newcomer, afirmó que mediante el convenio se analizará la
factibilidad técnica del cultivo de jatrofa y su aprovechamiento desde el
punto de vista comercial.
Dijo
que una de las ventajas de la jatrofa es que no es una planta comestible y
por lo tanto no compite con las necesidades alimentarias de la población, a
diferencia de otros productos agrícolas utilizados para la fabricación de
combustibles.
En
el marco del convenio, la Estación Experimental Fabio Baudrit y Recope
tienen una siembra piloto en la
Garita, Alajuela, para medir variables tales como
eficiencia y rendimiento de dicha planta y trabajar en su mejoramiento
genético.
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