Consejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas

Boletín N˚ 78 - Enero 2009

 

 

Dr. Primo Luis Chavarria Cordoba, Premio Nacional de Tecnologia  "Clodomiro Picado Twight" 2008

Silvia E. Arias Alvarado, CONICIT

sarias@conicit.go.cr

 

 

El Dr. Primo L. Chavarría Córdoba Nació en Santo Domingo de Heredia, el 12 de noviembre de 1943, en 1968; se graduó como Ingeniero Agrónomo en la Universidad de Costa Rica donde ha trabajado 42 años.  En 1973 se gradúa como Master of Science en la Universidad de Puerto Rico; en 1986 y con el apoyo del CONICIT obtuvo el título como Philosophy Doctor en la Iowa State University, USA.

 

Se ha especializado en Ecofisiología y Manejo de Vegetación  y  destaca en áreas de interés como   Producción Agrícola Sostenible, Desarrollo Rural, Protección y deterioro ambiental, Políticas agrícolas, Reforestación y arborización urbana.

 

Actualmente es Profesor Jubilado de la Universidad de Costa Rica y Consultor. Es reconocido por su aporte académico en docencia, investigación y acción social en la disciplina de manejo de vegetación para diversos cultivos en Costa Rica.  Ha instruido a más de 3400 ingenieros agrónomos, dirigido más de 46 tesis de licenciatura y 5 de maestría en esa disciplina. Fue profesor pionero en la Facultad de Agronomía en trabajar el área de malezas. Se considera campesino y su preocupación es llegarle al productor con alguna solución y resultados útiles para los agricultores.

 

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La Ing. Alejandra Araya, Secretaria Ejecutiva del  CONICIT, felicita al Dr. Primo Luis Chavarría horas después de su designación como Premio Nacional de Tecnología  2008.

 

El Dr. Primo Luis Chavarría fue designado como Premio Nacional de Tecnología "Clodomiro Picado Twight 2008" por su trabajo "Eco Weeder", un dispensador de herbicidas sistémicos para aplicación dirigida y regulación de caudal,  así lo comunico la señora Ministra de Ciencia y Tecnología Eugenia Flores el pasado 26 de enero.

 

En entrevista con el Premio Nacional de Tecnología 2008, quien visitó el CONICIT después de su designación, indicó que la idea de este sistema surge una vez que él mismo se cuestiona la tecnología utilizada en el  sistema tradicional de herbicidas que es el sistema por aspersión y que no deja otra opción más que eliminar toda lo que se ha considerado "mala  hierba".

 

Antecedentes

 

El Dr. Chavarría aclara que existe un error conceptual de fondo en este esquema tradicional de aspersión ya que, entre las especies que acompañan la mayoría de nuestros cultivos,  hay plantas muy dañinas, otras inocuas y otras que pueden ser beneficiosas, pero por una mala enseñanza y una mala adopción de tecnología desarrollada para otras condiciones, adoptamos el concepto y entonces se generalizó la idea de que las plantaciones tenían que estar totalmente "limpias", lo que se hizo costumbre en todos los países, no solo en Costa Rica.

 

La  tecnología que elimina todas las hierbas está diseñada por ejemplo para cultivos de bajo porte que se cosechan en forma mecánica como el trigo y la soja que no admiten competencia o sea, no permiten otra planta adicional que no sea el propio cultivo.  Para Banano, Palma Africana, Cítricos, Café etc., se adoptó la misma tecnología pero las condiciones eran completamente diferentes.  "Con el tiempo yo empecé a cuestionarme este sistema y pensé que debería de hacerse mejor y  me dije, no es posible que si uno tiene 50 ò 100 especies todas van a ser dañinas o todas hay que eliminarlas", recordó el Dr. Chavarría.

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Después de su designación, el Dr. Chavarría, visitó el CONICIT.

 

Había que preguntarse  ¿quién ha estudiado a fondo los efectos específicos de cada especie, de cada maleza de esas?  La primera conclusión a la que se llegó fue que limpiar completamente los cultivos  era innecesario. En algún momento entonces se empezó a hablar de plantas de cobertura, que es la selección de especies compatibles con el cultivo, en algunos casos, introducidas de otros lugares. 

 

Había que distinguir entonces entre las especies que eran efectivamente dañinas y las que no lo eran y además había que ver cómo combatirles diferenciadamente, pero obviamente con aspersiones con bomba,  eso no es posible. Se investigó y se identificaron algunas ideas generales para atender necesidades de hacer aplicaciones más dirigidas,  considerando  algunos principios como la gravedad (que se usa en el "Eco Weeder") pero no existía ningún equipo funcional que permita hacer esto a escala comercial, en distintas circunstancias y más de acuerdo con   las condiciones nuestras.

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"El ‘Eco Weeder’ es un nombre en inglés que me aconsejaron ya que al principio se vio que era un  que producto que podría tener interés internacional  y había que pensar en un nombre que permitiera incursionar con el en el mercado.  El  nombre en español sería ‘deshierbador ecológico’ ".

 

Concepto y Desarrollo

 

Se pensó entonces en las características que tenía que reunir un equipo para aplicar un herbicida: un recipiente para transportarlo, una fuerza que lo obligue a salir del recipiente, llevarlo adonde lo necesitamos, tiene que tener una vía para transportar el producto (pequeñas mangueras delgadas) y debe salir de una manera natural pero regulada hasta un dispositivo que lo deposite sobre las malezas.

 

Los herbicidas son sustancias fitotóxicas por naturaleza, pero la dosificación es fundamental para producir el efecto deseado. Si la dosis es muy baja, la aplicación no resulta efectiva y si se excede se incurre en un desperdicio innecesario y contaminante.

 

Con la  manguera más pequeña que se puede conseguir  en el mercado no se logra obtener la regulación del caudal necesaria por lo que   hubo que pensar mucho en el mecanismo de regulación para generar una descarga constante (lo que se consiguió con una puntilla de una pipeta invertida con un calibre estándar).

 

Así,  podría predecir cuánto tiempo necesitaba para descargar un recipiente de cierto tamaño o características, aspecto esencial para lograr una aplicación normalizada.

 

"Otro aspecto a considerar en el diseño  era como hacer contacto con la maleza de alguna manera que no fuera por aspersión, un día de tantos se me ocurrió que podría ser mediante una tela,  pero casi desecho la posibilidad porque pensé que se podía romper fácilmente, sin embargo  la probé y funcionó  (tela acrílica para aplicar con resistencia y buena capacidad de transporte)", recordó Chavarría.

 

El aparato lo que hace es sustituir en la tela el herbicida que va quedando aplicado en la maleza por medio del contacto con ella, cuando esta es más espesa pues se gasta más y cuando la maleza está más dispersa  se avanza mucho más rápido. El aparato hace una descarga constante y a propósito está así para que el operador no lo manipule y evitar las malas prácticas promovidas muchas veces por grupos a los que les  interesa que se desperdicie, en detrimento del ambiente, la productividad y la calidad de los cultivos. El diseño del equipo permite acercarse a las plantas del cultivo sin que el herbicida que se aplica llegue a hacer contacto con él, con lo que se previene cualquier efecto fitotóxico sobre el cultivo.

 

Usos

 

Este equipo  se pensó  en función de los pequeños agricultores.  "Yo soy hijo de campesinos, campesino por naturaleza yo mismo, criado en el campo y yo quiero hacer una contribución para ese tipo de gente.  Yo sé el esfuerzo que hacen y lo cansado que  son las labores agrícolas en el campo; sin embargo, llegar con esta tecnología a los agricultores pequeños ha sido difícil,  ya que por su propia idiosincrasia  existen barreras como la resistencia al cambio hacia nuevas tecnologías"  reflexionó el Dr. Chavarría Córdoba.

 

 

"Yo no quiero que el aparato mío se vea como una bomba de espalda, quiero que la gente lo diferencie porque yo me aferro a la idea de que no todas las especies son dañinas y debemos convivir con las que más bien son beneficiosas"

Se cambió entonces de  estrategia, y debido a  que habían empresas grandes interesadas en el producto, (la Standard Fruit Company fue la primera que mostró interés)  se aprovechó la oportunidad, que era muy interesante, debido a  que son grandes extensiones de banano donde en ocasiones se hacen abusos de agroquímicos y malas prácticas,  porque no han tenido otra tecnología a mano y el sistema utilizado es dispendioso, excesivo e innecesario. Interesaba también penetrar en ese ambiente para tener impacto en grandes áreas donde hay  mucha erosión.

 

"En el complejo de malezas (composición de especies que acompaña el cultivo) yo sabía que había plantas seleccionables para establecer coberturas,  protegiendo el suelo de la erosión que es uno de los problemas serios allá porque el suelo se deteriora y esta erosión puede llegar a afectar hasta los arrecifes de coral, y ya que se pueden arrastrar plaguicidas, fungicidas y sobre todo nematicidas que son unos de los plaguicidas más contaminantes y más violentos que hay" indicó.

 

"En el lugar hay una planta que a mí me llamó mucho la atención:  Geophila macropoda (conocida como oreja de ratón),   empecé a observar que donde estaba presente la planta, el banano se veía más saludable, tenía mejor apariencia y haciendo muestreos de estas áreas, me llamó la atención que donde había Geophila había menos nemátodos perjudiciales.  Así se empezó a trabajar con seleccionando esta especie y en  la medida en que se va dejando este tipo de plantas acompañando al cultivo, se le va restando oportunidad de prosperar a las malezas realmente perjudiciales", concluyó.

 

Se ha probado en muy diversas fincas cercanas a Guápiles y en Río Frío y después más hacia el litoral y en el área de Bananito, Limón que es  donde más avances se han realizado en todo este proceso.  Actualmente el equipo se  comercializa en Colombia, Costa Rica, Guatemala, Camerún, Costa de Marfil

 

Indicadores

 

Con estas aplicaciones se  empezó economizando alrededor del 40% del herbicida en las primeras etapas y cuando ya el proceso se va completando, el gasto de herbicida se reduce prácticamente al 20% o sea, se economiza el 80% en procesos de nueve meses o un año.

 

Se han identificado grandes diferencias en cuanto al rendimiento por área aplicada y aunque no se tiene medido con un procedimiento estadístico o riguroso se ven diferencias significativas en la producción.

 

"En general yo me he preocupado porque el equipo sea competitivo en rendimiento por lo que hemos realizado pruebas contra el sistema tradicional y el rendimiento es equivalente en términos generales".

 

Indicó además que cuando hay aplicaciones sucesivas en una misma finca, la aspersión con bomba elimina todas las especies, pero al dejar espacios abiertos, permite la reinfestación en toda el área de manera que para la próxima aplicación la situación es casi idéntica.  Con el nuevo sistema en cambio, las especies que se seleccionan van ocupando espacios libres y restringen la posibilidad de que las especies dañinas reaparezcan.  Por esa razón,  las aplicaciones posteriores se hacen con menos frecuencia y con mayor rendimiento.

 

Este ha sido un proceso de cómo unos 12 o 15 años en el que se han manejado   tres ideas fundamentales:

 

La salud del cultivo: Es necesario eliminar las malezas perjudiciales por que afectan la salud y el rendimiento  del cultivo, pero debe hacerse mediante procedimientos que no sean agresivos contra el mismo cultivo.

 

La salud del trabajador: Con el procedimiento convencional las jornadas de aplicación de herbicidas son agobiantes por que se hacen con equipo pesado (23 kg.) y el líquido debe obligarse a salir con el esfuerzo del operario quien además se contamina con el producto que aplica.  El nuevo equipo en cambio es liviano, ergonómico y práctico para usar.

 

La salud ambiental: El solo hecho de que se economice entre 40% y 80% del producto a aplicar reduce proporcionalmente la carga contaminante, adicionalmente todo el producto que se aplica queda depositado sobre las malezas que se desea eliminar.